Dead rising ¿la pelicula?

No se si llorar despues de ver el trailer de la pelicula basada libremente en Dead Rising, digo libremente por que a pesar de llamarse igual, lo único en que se le parece es que hay zombies, por que ni pueblo de EEUU ni Las Vegas, si no en Japón…


¿Que os ha parecido? Personalmente me parece una peli al estilo “Tokyo Gore Police”, “Machine Girl” y demás, esperaremos a que salga en Xbox Live (si, no es para cine) a ver.

Web oficial

La noche de los muertos pitufos

Cinco años antes que La Noche de los Muertos Vivientes, la ópera prima de George Romero, nos encontramos lo que podría ser un claro antecedente de las historias de zombies e infectados. La diferencia es que ésta vez no es una ciudad entera quien sufre la catástrofe, ni una corporación bajo tierra, ni siquiera un pequeño pueblo perdido entre la niebla; tampoco hay horribles muertes ni drama, así como crítica social. Y a pesar de todas éstas carencias, es una historia perfecta de infectados, que cumple casi todos los cánones actuales.

En 1963, Peyo publica su cómic Les Schtroumpfs Noirs (Los Pitufos Negros). La historia arranca con un día habitual en la Aldea Pitufa, donde todos tienen que trabajar. Uno de ellos, sin embargo, prefiere escaquearse y echarse una siesta, por lo que es severamente reprendido por Papá Pitufo, quien le ordena que vaya a buscar leña al bosque. Allí, y tras elegir un árbol que cortar, éste pitufo es picado por una mosca de extraña apariencia, convirtiéndose instantáneamente en un pitufo negro.



Cuando los pitufos descubren a su compañero mutado, consiguen reducirlo y llevarlo a la aldea, donde Papá Pitufo intentará buscar un remedio. Sin embargo, el pitufo zombie consigue escapar, y en su huída propaga la infección mordiendo a uno de sus azules compañeros, que poco tarda en volverse negro.



Papá Pitufo seguirá buscando una cura para recuperar a los pitufos negros, mientras la infección se extiende a grandes zancadas sobre La Aldea Pitufa. Los pitufos zombies se convierten en una auténtica horda, mientras los bondadosos pitufos azules van cayendo como moscas…



..para finalmente llegar al desenlace de la historia. ¿Como terminará? Pues teniendo en cuenta que es el primer número que se publicó y que tras él hubo muchos otros…

Los pitufos negros presentan una apariencia idéntica a la de los auténticos pitufos salvo por su color de piel y por su elevada violencia. Además, resulta evidente que su poca inteligencia pitufa desaparece por completo… ¡salvo en uno de los casos! (¿Recordáis a Bub, de Day of the Dead?) En definitiva, son ejemplos prototípicos de los zombies o infectados. ¡En 1963!

Claro que antes que éste cómic hubo historias como La legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932), The Walking Dead (1936), Yo anduve con un zombie (I walked with a zombie, 1943) o Plan 9 del espacio exterior (Plan 9 from outer space, 1959), pero no podría aseverar que en ellas se muestre una plaga zombie tan perfecta como lo hace Peyo en su historia, o como lo haría Romero cinco años después en la suya. ¿Es posible que la película del director neoyorkino sea una versión del cómic de los Pitufos, tal como asevera Giselle Lagacé en éste pequeño arco argumental de su webcomic Menage a 3?

Si os habéis quedado con ganas de leer el cómic, es bastante fácil encontrarlo por la red. De todos modos, Hanna Barbera trasladó a los pitufos del papel a la pequeña pantalla, incluyendo ésta historia. Para evitar críticas racistas, los pitufos negros pasan a ser morados, pero la historia es la misma. Aquí dejo el capítulo, para quien quiera verlo.

¡Un saludo y a pitufar!

Un regalo no-muerto

Esta entrada debí postearla hace ya bastante tiempo, justo cuando mi buen amigo Mario vino a hacerme una visita relámpago (que espero que disfrutara). Mario es como un hombre del renacimiento; tan pronto te está diseñando una página web como dibujando con témperas, modelando con arcilla o amaestrando hipopótamos con un silbato. Francamente admirable. Y como el hipopótamo pasaba del tamaño del equipaje de mano permitido, Mario me trajo una de sus figuras de arcilla… ¡personalizada! Nada pudo gustarme más, no sólo porque la figura en cuestión sea la leche en bicicleta (que lo es, ahora lo comprobaréis), sino porque se nota el esfuerzo, la dedicación y el cariño que ha puesto en ella. ¡Gracias, Mario!

¿Las fotos? Venga, va, por aquí las dejo… y si queréis ver más, echad un vistazo al making-off, ¡no tiene desperdicio! Haced clic para verlas a mayor tamaño.