Un regalo no-muerto

Esta entrada debí postearla hace ya bastante tiempo, justo cuando mi buen amigo Mario vino a hacerme una visita relámpago (que espero que disfrutara). Mario es como un hombre del renacimiento; tan pronto te está diseñando una página web como dibujando con témperas, modelando con arcilla o amaestrando hipopótamos con un silbato. Francamente admirable. Y como el hipopótamo pasaba del tamaño del equipaje de mano permitido, Mario me trajo una de sus figuras de arcilla… ¡personalizada! Nada pudo gustarme más, no sólo porque la figura en cuestión sea la leche en bicicleta (que lo es, ahora lo comprobaréis), sino porque se nota el esfuerzo, la dedicación y el cariño que ha puesto en ella. ¡Gracias, Mario!

¿Las fotos? Venga, va, por aquí las dejo… y si queréis ver más, echad un vistazo al making-off, ¡no tiene desperdicio! Haced clic para verlas a mayor tamaño.



1 comentarios:

mondragon lasombra dijo…

felicidades por el regalo y felicidades a mario por el resultado satisfactorio de su esfuerzo ^^